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Artrosis de hombro

ARTROSIS DE HOMBRO

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¿Qué es la artrosis de hombro?


Si ha llegado a este artículo, es probable que esté experimentando un dolor profundo en el hombro que ya no responde a los antiinflamatorios comunes. Quizás ha notado que tareas tan simples como peinarse, abrocharse el cinturón o alcanzar un objeto en altura se han vuelto misiones imposibles.

Lo que usted siente no es simplemente “vejez”; es una condición médica llamada Artrosis de hombro (o Artrosis glenohumeral). Se trata del desgaste progresivo del cartílago hialino que recubre la articulación principal del hombro (la glenohumeral)(Fig 01), provocando al final, que los huesos rocen entre sí y se forme hueso excesivo en los márgenes de la articulación (osteofitos) (Fig 02). Todo esto se traduce en dolor y rigidez progresiva.

En mi experiencia como traumatólogo en Santiago, veo a muchos pacientes que han postergado su consulta por “miedo a la cirugía”. Sin embargo, postergar el diagnóstico solo aumenta la rigidez. La buena noticia es que hoy contamos con opciones muy efectivas —desde terapias médicas hasta prótesis avanzadas— para devolverle la calidad de vida.

En este video le explico detalladamente qué está pasando dentro de su hombro y cómo podemos solucionarlo:

Dr. Moraga explica la Artrosis de Hombro y sus soluciones

Síntomas comunes de la artrosis del hombro


La artrosis de hombro tiene una “personalidad” muy clara. A diferencia de un pinzamiento subacromial (que duele al hacer fuerza), la artrosis se manifiesta con:

  • Dolor Profundo y Nocturno: Muchos de mis pacientes relatan que el dolor es como un “dolor de muelas” en el hombro que les impide encontrar una posición cómoda para dormir.
  • Rigidez Progresiva: El hombro se va rigidizando o “congelando”. Empieza perdiendo la rotación (le cuesta llevar la mano a la espalda) y termina limitando la elevación del brazo.
  • Crepitaciones: Al mover el brazo, puede sentir o escuchar un “crujido” o sensación de arenilla. Esto es el resultado directo de la fricción hueso con hueso por la falta de cartílago.
  • Bloqueo: sensación de que el hombro se “traba”, cuando fragmentos o “cuerpos libres” de cartílago quedan flotando dentro de la articulación.

Entender el origen es clave para definir el tratamiento. Clasificamos la artrosis en dos grandes grupos:

  1. Artrosis Primaria (Desgaste Natural): Es la más común y está asociada al envejecimiento y factores genéticos. El cartílago simplemente se “gasta” con los años de uso.
  2. Artrosis Secundaria: Ocurre como consecuencia de un evento previo, como:
    • Artrosis postraumática: Por fracturas antiguas (un golpe fuerte hace 10 o 20 años puede haber dañado la superficie articular).
    • Roturas masivas del Manguito Rotador: Cuando los tendones se rompen y no se reparan, la cabeza del húmero pierde su centrado y choca contra el acromion, generando una artrosis específica (Artropatía del Manguito Rotador).
    • Artropatía por inestabilidad (después de luxaciones o subluxaciones recurrentes
    • Por Necrosis avascular (muerte ósea generada por la pérdida de su irrigación sanguínea de la cabeza humeral)
    • Por infección
    • Autoinmune: como Artritis reumatoide o psoriática

El diagnóstico comienza escuchando su historia y examinando su movilidad. Sin embargo, para etapificar y planificar el tratamiento, necesitamos imágenes precisas.

En el examen físico, dos “tests” explicados en lenguaje simple (útiles para artrosis):

  1. Mano a la nuca / mano a la espalda (Apley scratch test): nos muestra en segundos cuánto han disminuído las rotaciones (algo muy frecuente en artrosis).

  2. Movilidad pasiva + crujidos/dolor articular: cuando al mover el hombro “se siente áspero” o cruje y duele profundo, orienta a compromiso articular.

Respecto a las imágenes:

  • Radiografía Simple: Es el examen fundamental (“Gold Standard”). Nos permite ver la disminución del espacio articular y la presencia de osteofitos (espolones óseos que el cuerpo crea intentando estabilizar la articulación)(Fig 03 a-b).
  • Resonancia magnética (RM) o ecografía: Sirven para tener información de los tendones del manguito rotador, su presencia y calidad, y con ello planificar en etapas avanzadas un tipo de prótesis u otro (Fig 04).

  • Tomografía computada o scanner (TC): Lo solicitamos cuando planificamos una cirugía, ya que nos permite ver en 3D cuánto stock de hueso queda en la glenoide (la “copa” del hombro) para asegurar que una prótesis quede bien fija.

  • Sin embargo, un estudio imagenológico que puede entregar la misma información, y reemplazar ambos exámenes (RM y TC), es la Artrografía por TC (Fig 05).

Tratamiento de artrosis del hombro


Claves generales

El objetivo siempre es calmar el dolor y recuperar función, no prometer “volver el cartílago a cero”. La decisión del tratamiento depende de:

  • Intensidad del dolor (más si hay dolor nocturno)

  • Grado de rigidez y limitación funcional

  • Su edad fisiológica y nivel de actividad

  • Si el problema afecta trabajo, deporte o tareas básicas

  • Respuesta a tratamientos previos

  • Expectativas reales: por ejemplo, “volver a dormir bien”, “poder vestirme solo/a”, “volver a manejar”, etc.

Una buena regla: mientras más temprano se ordena el manejo, mejor se puede evitar el círculo dolor → menos movimiento → más rigidez → más dolor.

Recalco que es importante saber que no todos los pacientes con artrosis necesitan cirugía de inmediato.

  • TRATAMIENTO CONSERVADOR de ARTROSIS del HOMBRO:

    – Medidas generales:

    Como modificación de ciertos gestos deportivos o laborales para evitar la sobrecarga sobre la cabeza.
    El uso de antiinflamatorios más selectivos (celecoxib o etoricoxib), pueden ayudar a controlar el dolor, pero sólo deben usarse con regularidad bajo la supervisión de su médico de cabecera.

    – Fisio/Kinesiterapia:

    Ayuda a mantener la movilidad en las primeras etapas de la enfermedad y fortalecer los tendones del manguito rotador y músculo deltoide, para quitarle carga a la articulación dañada. Sin embargo, es menos eficaz en la enfermedad avanzada y, paradójicamente, puede exacerbar el dolor (Fig KNT resumen). No se trata de “hacer cualquier ejercicio”: se ajusta a su dolor y a su rango real.

    👉 Ver: “Ejercicios de rehabilitación de hombro”

    – Infiltración corticoides:

    Su rol es en el alivio del dolor, y recomiendo ser colocados directamente en la articulación glenohumeral bajo ecografía (Fig 06 a yb). Puede ser de ayuda en aquel paciente que debido a sus comorbilidades no es posible realizar otra intervención, o para aliviar crisis agudas de dolor. Sin embargo, su efecto es siempre transitorio, y su uso repetido puede tener un efecto perjudicial. 

    – Infiltración de ácido hialurónico:

    Se usa directamente dentro de la articulación para reemplazar el líquido articular natural que se pierde en el proceso de la enfermedad, y así lubricar la articulación temporalmente. Puede mejorar el dolor, la calidad y el rango de movimiento del hombro, aunque sólo en forma transitoria.

    – Tratamientos avanzados (según perfil del paciente):

    Infiltraciones guiadas por ecografía de PRP (evidencia variable), y estrategias de manejo del sueño/dolor. Lo importante es que se indiquen con objetivos claros y sin vender “curas milagrosas”.

  • TRATAMIENTO QUIRÚRGICO de ARTROSIS del HOMBRO:

    Está indicado cuando el dolor es invalidante, no le deja dormir y la rigidez afecta su vida diaria y/o deportiva.

    Existen diferentes alternativas según la edad del paciente, nivel de actividad, estado de los tendones del manguito rotador y/o compromiso óseo al estudio imagenológico, pero a grandes rasgos, las opciones son:

  • DEBRIDAMIENTO ARTROSCÓPICO de ARTROSIS del HOMBRO:

    Está indicada principalmente en aquellos pacientes jóvenes con artrosis inicial.

    Es un procedimiento en que a través de 2 o 3 incisiones pequeñas , se puede liberar la cápsula articular rígida e inflamada para permitir más movilidad. Además, se pueden eliminar los fragmentos sueltos de cartílago (o cuerpos libres) que podrían estar dentro de la articulación glenohumeral, y los osteofitos que bloquean la articulación (Fig 07 a-f).

    Sus resultados son auspiciosos si se cumplen ciertos criterios en el estudio preoperatorio, pero de corta duración. Ayuda a aliviar síntomas o “comprar tiempo”, pero no sirve igual para todos, y no reemplaza una prótesis cuando el desgaste es avanzado.

  • PRÓTESIS DE HOMBRO:

    Está indicada en aquellos pacientes con artrosis avanzada, cuando el dolor y la pérdida de función son muy limitantes, a pesar de haber realizado el tratamiento conservador.

    Hay diferentes tipos de reemplazo o prótesis de hombro.

    La elección del implante adecuado se basará en la edad, stock de hueso presente y naturaleza de su enfermedad. Sin embargo, cualquiera sea el implante elegido, es fundamental la presencia de los tendones del manguito rotador.

    En Chile, utilizamos tecnología de punta para realizar los diferentes tipos de reemplazos, según el estado de sus tendones:

  • - PRÓTESIS PARCIAL DE HOMBRO:

    Cuando sólo se reemplaza la cabeza humeral (“ bola”), dejando intacto la glenoide (“concavidad”).

    Las hay con vástago (Fig 08), pudiendo ser fijadas al húmero con o sin cemento, o mediante tornillos, y aquéllas sin vástago (stemless).

  • - PRÓTESIS TOTAL ANATÓMICA DE HOMBRO:

    Se utiliza cuando los tendones del manguito rotador están sanos. Reemplazamos la cabeza del húmero (bola) y la glenoide (concavidad), por componentes artificiales que imitan la anatomía original. Permite una excelente movilidad y alivio del dolor.

    Aquí también, los reemplazos del lado humeral pueden ser con vástago cementado o no (Fig 09 a,b), o atornillado, o incluso sin vástago (Fig 09 c-p). En cambio, el reemplazo del lado glenoídeo se hace mediante un polietileno de alta densidad, que va fijo al hueso glenoídeo nativo mediante cemento.

  • - PRÓTESIS TOTAL REVERSA DE HOMBRO:

    La prótesis reversa de hombro es la gran revolución de las últimas décadas. Se utiliza cuando el paciente tiene Artrosis + Rotura del Manguito Rotador,  o con compromiso óseo avanzado de la glenoide.

    Al invertir la forma de la prótesis (la esfera va en la escápula y la copa en el húmero), permitimos que otro músculo (el Deltoide) haga el trabajo de levantar el brazo, devolviendo la función incluso sin manguito rotador.

    “La cirugía de prótesis de hombro tiene una de las tasas de satisfacción más altas en traumatología. El objetivo principal es que usted vuelva a dormir sin dolor y recupere su independencia.”

    “Si usted se identifica con dolor nocturno, pérdida de movilidad y limitación para actividades cotidianas, no espere a que la rigidez sea total. Una evaluación con examen físico + radiografía permite definir el camino más corto y seguro para su caso.

    La artrosis es progresiva, pero vivir con dolor es opcional. Le invito a agendar una evaluación para revisar sus imágenes y definir juntos el mejor camino para recuperar su bienestar.”

    Rehabilitación y retorno a la actividad en la artrosis de hombro


     

    • REHABILITACIÓN:

    La rehabilitación no busca “regenerar cartílago”, sino ayudarle a:

    • Disminuir dolor (especialmente el nocturno).

    • Mantener o recuperar movilidad (para vestirse, peinarse, manejar).

    • Mejorar fuerza y control escapular para quitarle carga a la articulación.

    • Volver de forma segura a sus actividades (trabajo, deporte, vida diaria).

    Rehabilitación en tratamiento conservador (sin cirugía)

    1) Movilidad (rango de movimiento)

      • La prioridad suele ser recuperar/ mantener rotaciones (mano a nuca / mano a espalda) y elevación sin “forzar”.

      • Cree rutinas cortas repetidas al día en etapas iniciales derigidez (por ejemplo 10–15 minutos, 2–3 veces al día), siempre según indicación del equipo tratante.

    2) Fuerza “protectora” (manguito rotador, deltoide y escápula)

      • El foco no es levantar pesado, sino estabilidad y control.

    3) Dolor: cómo saber si va bien o se está pasando

      • Esperable: molestia leve durante el ejercicio y que baje al terminar.

      • Señal de exceso: dolor que aumenta claramente, le deja peor para dormir esa noche, o se mantiene elevado al día siguiente. En ese caso, se ajusta (menos rango, menos carga, más control).

     

    • RETORNO A LAS ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA:

    En el caso del tratamiento conservador:

      • Manejar: cuando pueda controlar el volante con seguridad, sin dolor limitante y sin medicamentos que afecten reflejos (por ejemplo opioides/sedantes).

      • Trabajo: muchas veces se logra con ajustes (evitar sobrecarga sobre la cabeza, pausas, adaptar estación de trabajo).

      • Deporte: se vuelve primero a cardio/ tren inferior; luego técnica sin carga; y por último cargas progresivas (según dolor y movilidad).

    En el caso del tratamiento quirúrgico, los tiempos exactos dependen de su caso, pero como guía práctica:

      • Conducción: típicamente después de 4-6 semanas (y nunca con cabestrillo).

      • Trabajo:

        • Trabajo liviano/sedentario: desde alrededor de 6 semanas (según dolor y función).

        • Trabajo medio (algo de carga bajo el hombro): desde 8 semanas aprox.

        • Trabajo pesado / carga / sobre cabeza: alrededor de 3 meses o más; y en prótesis reversa o trabajos muy demandantes puede ser 3–6 meses.

      • Deportes (referencial):

        • Natación (pecho): 6–8 semanas; crol: cerca de 3 meses.

        • Golf: desde 3 meses aprox.

    Preguntas frecuentes (FAQ) en artrosis de hombro


     

     

    Es el desgaste progresivo del cartílago de la articulación principal del hombro (glenohumeral). Con el tiempo puede aparecer dolor profundorigidez, crujidos y limitación para actividades diarias como vestirse, peinarse o dormir de lado.

     

    Lo más típico es dolor profundo que empeora al mover el brazo, rigidez (sobre todo en rotaciones), crujidos/arenilla al mover y, en etapas avanzadas, dolor en reposo o nocturno. Algunas personas sienten que el hombro “se traba”.

     

    En la artrosis suele haber crujidos y dolor “articular” profundo; en la capsulitis predomina una rigidez muy marcada (como “pegado”) sin tantos crujidos. La tendinitis suele doler más con ciertos movimientos y esfuerzos, pero no necesariamente reduce tanto la movilidad pasiva. La confirmación real es con examen y radiografía.

    El examen inicial más útil suele ser la radiografía del hombro, donde se puede ver disminución del espacio articular y osteofitos (espolones). En casos seleccionados se solicita TAC para evaluar mejor el hueso y planificar cirugía (por ejemplo, una prótesis).

     

    Sí. Un plan de kinesiología bien indicado puede ayudar a disminuir dolor, mejorar o mantener movilidad y fortalecer músculos que estabilizan el hombro. La clave es que sea específica, progresiva y ajustada a su rango real (no “hacer ejercicios por hacer”).

    En algunos pacientes, una infiltración intraarticular puede aliviar dolor por un tiempo y permitir hacer mejor la rehabilitación. La duración es variable (semanas a meses) y depende del caso. No todas las infiltraciones sirven igual para todos, y la indicación debe ser individualizada.

     

    Se considera cirugía cuando el dolor y la limitación son importantes y usted ya hizo un manejo conservador bien indicado (kinesiología/medidas médicas) sin lograr control. El tipo de prótesis se define según su anatomía, el desgaste y el estado de los tendones (manguito rotador).

    La recuperación es gradual: suele incluir inmovilización inicial, luego kinesiología por etapas y un retorno progresivo a actividades. Los tiempos varían según el tipo de prótesis, su condición base y el trabajo (no es lo mismo oficina que carga). En la consulta se define un plan con metas realistas por semana/mes.

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