Cirugía de hombro
Cirugía de hombro
La cirugía de hombro ha avanzado enormemente en las últimas décadas: hoy, gran parte de los procedimientos se realizan por artroscopia, una técnica mínimamente invasiva que utiliza pequeñas incisiones, una cámara e instrumental especializado. Esto permite reparar lesiones con menos dolor postoperatorio y una recuperación más predecible. La cirugía de hombro abarca desde la reparación del manguito rotador hasta la estabilización de luxaciones, el tratamiento de fracturas y los reemplazos articulares (o prótesis).
¿Cuándo se necesita una cirugía de hombro?
La cirugía se considera cuando:
- El tratamiento conservador (kinesiterapia, infiltraciones, ejercicios) no logra controlar el dolor ni recuperar la función.
- Existe una lesión que, por su naturaleza, no cicatriza sola (por ejemplo, ciertas roturas del manguito rotador o luxaciones recurrentes).
- Hay una fractura desplazada o una artrosis avanzada que limita la vida diaria.
La decisión siempre es individual y se toma evaluando edad, actividad, expectativas y características de la lesión.
¿Cómo es la cirugía: artroscópica o abierta?
La mayoría de las cirugías de hombro se realizan por artroscopia (mínimamente invasiva). Algunas situaciones —como ciertas fracturas, inestabilidades, o el reemplazo articular (prótesis)— requieren cirugía abierta. En ambos casos, la técnica se elige buscando el mejor resultado funcional con el menor riesgo para cada paciente.
Recuperación y rehabilitación
La recuperación depende del procedimiento realizado. Suele incluir un período variable de inmovilizador (o cabestrillo), seguido de kinesiterapia progresiva para recuperar movilidad y fuerza. El compromiso del paciente con la rehabilitación es decisivo para un buen resultado. Los plazos de retorno a las actividades se conversan caso a caso.
A continuación encontrará las cirugías de hombro más frecuentes. Haga clic en cada una para conocer en qué consiste, sus indicaciones y la recuperación esperada.

























